A propósito de una columna

El pasado martes 25 de septiembre, Javier Moreno escribió una columna que denigra del quehacer científico en Colombia y llega al colmo de insinuar que los fondos públicos en investigación son un desperdicio (ver http://www.elespectador.com/opinion/columna-376789-especulacion-cientifica). Si bien es cierto que como en todas las actividades humanas hay todo tipo de gente haciendo investigación, los comentarios expresados en dicha columna parecen provenir mas de un banquero o prestamista gota a gota que de alguien vinculado de alguna forma a la academia.

En un blog suyo, el columnista resume sus argumentos en estos puntos (ver http://www.finiterank.com/notas/2012/09/22/especulacion-cientifica/#comments):

1. Colombia es un país con muchos problemas y poquita plata.
2. Dentro de una hipotética lista de problemas colombianos, la necesidad de investigación científica a secas (sin especificaciones) no ocupa ni de cerca uno de los primeros veinte lugares. (La educación sí, por si acaso es necesario aclararlo.)
3. Pero Colombia sin duda necesita asegurar un cierto nivel de investigación científica: en particular la que permitiría resolver problemas que nadie va a resolver por nosotros (e.g. epidemiológicos, geológicos, hidrológicos, climáticos, &c.).
4. Dado lo anterior, es necesario contar con un sistema público de financiación de investigación científica que administre con muchísimo cuidado lo poquísimo que nos podemos permitir invertir y decida cómo enfocar nuestros esfuerzos de la forma más óptima.
5. Con recursos limitados, un criterio clave de selección y descarte de proyectos debe ser la relevancia e impacto potencial del proyecto dentro del país.
6. La investigación “fundamental” es muy chévere, pero es un lujo que se financia si y sólo si se cuenta con excedentes considerables. No es este el caso de Colombia.
7. Aquí no pido divulgación. Lo que pido es un esfuerzo (más que justo) por explicar por qué Colombia debe invertir parte de esos recursos limitadísimos en ellos, sin salir con el cuento de que porque es “ciencia” es buenísimo para todos. Esto es particularmente necesario cada vez que montan campañas para recibir más plata del estado.

Considero que esta lista de argumentos está, de lejos, mucho mejor escrita que la columna del Espectador. Más allá de consideraciones sicológicas o sociologicas (sus compañeros y amigos sorprendidos) examinemos uno a uno los argumentos expuestos e incluso reiterados por Javier:

1. Colombia es un país con muchos problemas y poquita plata.

R- Lo de los problemas es cierto pero lo de la plata no tanto.Según el FMI, en lo corrido del 2012 Colombia presentó PIB SUPERIOR AL DE NORUEGA. Y si hablamos de PIB per cápita, nuestro país aún se encuentra por encima de países como China e India.

2. Dentro de una hipotética lista de problemas colombianos, la necesidad de investigación científica a secas (sin especificaciones) no ocupa ni de cerca uno de los primeros veinte lugares. (La educación sí, por si acaso es necesario aclararlo.)

R- Llegamos a un punto importante. Los problemas son problemas siempre para alguien. Una lista de problemas, ¿Para quién? Primero quién es el sujeto en la oración. En ese sentido, es cierto que para grandes sectores, muy poderosos, el problema de la investigación científica es menos que secundario (¿Javier hace parte de esos sectores?) En cambio, para todos aquellos que trabajan en lo que puede llamarse academia, dicho problema es prioritario. Lo que pasa es que nosotros (me incluyo ahí) no movemos tanto dinero ni somos tan “importantes” Lo que si es claro, es que esto no ocurre solo en Colombia. En todo el mundo pasa que los problemas de la academia no son relevantes para los grandes grupos de interés que son, al final, quienes deciden.

3. Pero Colombia sin duda necesita asegurar un cierto nivel de investigación científica: en particular la que permitiría resolver problemas que nadie va a resolver por nosotros (e.g. epidemiológicos, geológicos, hidrológicos, climáticos, &c.).

Completamente cierto aunque expresado en la columna de forma francamente grosera. Sin embargo resolver ese tipo de problemas no solo requiere de un nivel de investigación científica. Es más, podría decirse que con la ciencia actual ya existen las herramientas para resolverlos. Yo diría que el 95% de los problemas de ese tipo requieren más de organización social, infraestructura y lo que llaman voluntad política que de investigación científica.

Ejemplos, la tuberculosis, la deforestación de las cuencas de los rios que genera deslizamientos, etc. Dicho en otras palabras, en su mayoría las soluciones están más en el sentido común que de grandes y ambiciosos proyectos de investigación. Me pregunto, si no es posible aplicar las soluciones que ya existen ¿Cómo puede la investigación científica ayudar a solucionar dichos problemas? Siguiendo los argumentos de Javier, ninguna investigación científica en Colombia vale la pena.

4. Dado lo anterior, es necesario contar con un sistema público de financiación de investigación científica que administre con muchísimo cuidado lo poquísimo que nos podemos permitir invertir y decida cómo enfocar nuestros esfuerzos de la forma más óptima.

R- Volvemos al mismo punto. ¿Óptima para quién? ¿Cuál es la función objetivo a optimizar? ¿Quién la escoje? Este no es un problema para nada sencillo ni siquiera en paises más desarrollados.

Usualmente, lo que ocurre en otros países es que la financiación pública de investigación científica tiene el objeto de socializar pérdidas, es decir, es precisamente para aquellas investigaciones que no representan una ganancia económica (inmediata) para nadie son las que van a ser subsidiadas por el estado. Para las otras hay grandes cantidades de presupuesto aportado por las empresas que van a sacar provecho de ellas.

Es claro que en un país como el nuestro, cuya industria es tan primaria, no existe un motor importante de la investigación científica distinto al estado y de hecho, si las cosas siguen igual simplemente no puede haberlo. En esto hay algo de razón, insisto mal argumentada, en decir que la investigación científica no puede por sí sola conducir al desarrollo (industrial) de un país. Es más bien al contrario: es el desarrollo (industrial) el que genera investigación científica.

Pero esto lleva a otra conclusión: tratar de “optimizar” la inversión pública en investigación científica tampoco lleva a nada. La ganadería en Colombia no necesita grandes avances y si los necesita, los puede comprar más baratos en el extranjero. Lo mismo ocurre con la minería y con la mayoría de los sectores productivos en Colombia.

5. Con recursos limitados, un criterio clave de selección y descarte de proyectos debe ser la relevancia e impacto potencial del proyecto dentro del país.

R- En primer lugar, ese criterio es ya una realidad. Basta mirar las convocatorias de Colciencias que están enfocadas precisamente en: Cambio climático, problemas sociales, conflicto, telecomunicaciones, etc. Todas esas convocatorias exigen una medición de la pertinencia, la relevancia y el impacto, desconociendo que no hay nada más difícil de medir que precisamente la pertinencia, la relevancia y el impacto. Volvemos a las preguntas: Relevancia, ¿Para quién? Impacto ¿En qué? En resumen ese criterio tampoco ha llevado a nada claro.

6. La investigación “fundamental” es muy chévere, pero es un lujo que se financia si y sólo si se cuenta con excedentes considerables. No es este el caso de Colombia.

R- Puede que la investigación sea un lujo, pero les aseguro que en Colombia hay lujos más escandalosos y mucho más onerosos que este. Cada dia se desperdician miles y miles de millones de pesos en armamento en unos conflictos que podrían resolverse de maneras más pacíficas. Cada dia los grandes multimillonarios de este país engrosan sus cuentas en islas del caribe a costa por ejemplo de las ganancias que produce un sistema de salud infame y asesino como es el de las EPS. Es un sofisma culpar a la comunidad científica de una situación de desigualdad y pobreza de la cual los verdaderos responsables son aquellos que acaparan todos los recursos para sí a costa del hambre y la miseria de una sociedad entera.

7. Aquí no pido divulgación. Lo que pido es un esfuerzo (más que justo) por explicar por qué Colombia debe invertir parte de esos recursos limitadísimos en ellos, sin salir con el cuento de que porque es “ciencia” es buenísimo para todos. Esto es particularmente necesario cada vez que montan campañas para recibir más plata del estado.

R- Aqui no hay nada qué explicar. Simplemente, somos un grupo de gente que está tratando de hacer su trabajo. No es Javier el primero que cuestiona la ciencia. Si quieren retirenle los fondos a la investigación científica y entreguénselos a los mismos de siempre. De hecho ya lo están haciendo. Simplemente después no se lamenten de las consecuencias sociales que esta y otras políticas miserables y mezquinas generen.

Uno de los puntos que Javier no enumera pero hacen parte de su columna es el tema de la utilización de Colciencias como campo para pago de cuotas burocráticas. Desafortunadamente, esa es la práctica en TODO EL ESTADO. Si eso es apropiado o no, no se limita a que sea Colciencias. Colciencias es solo un pequeño ejemplo y no va a dejar de serlo hasta que todo el esquema de manejo del estado en Colombia cambie.

Finalmente, lamento profundamente los desafortunados comentarios de Javier pero creo que deben ser un motivo para que nosotros también empecemos a discutir aquello que nos compete. Exijamos dignidad y trabajemos por incidir en las políticas de ciencia en nuestro país.

Saludo a todos

P.D. Intenté publicar esta respuesta en el blog de Javier Moreno pero fue imposible

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2 respuestas a A propósito de una columna

  1. bluelephant dijo:

    Hola, gracias por la entrada larga y reflexionada. El sistema de “pingback” en WordPress la enlazó desde mi blog automáticamente. En esta entrada adicional continúo las reflexiones sobre el tema. Varios comentaristas han aportado ideas valiosas (mayoritariamente en el blog) pero creo que hasta ahora esta es la mejor respuesta que he recibido así que la agradezco inmensamente. No siento que pueda decir mucho más sin dar vueltas así que dejo ahí. Un saludo.

  2. Edward dijo:

    Hola Camilo.

    No entiendo porqué el alboroto. El señor que escribe la columna expresa, en mi humilde parecer, su opinión propia sobre un aspecto que él considera de interés. Pero la opinión es estéril. No resuelve nada. Por un lado porque él no trabaja en Colombia ni está aquí, luego él tiene una opinión externa muy valiosa pero eso, externa. Es como cuando un político que nunca ha tenido hambre habla sobre acabar con la pobreza extrema. Por otro lado porque dentro de lo que podríamos llamar ciencia en Colombia, los matemáticos somos pocos, ni siquiera podemos lograr que los biologos, físicos, geologos y muchos otros observen que no en todas las áreas de las matemáticas se publica con ritmos vertiginosos. Hablar sobre esos temas sólo nos quita tiempo que bien podríamos usar en, como dice el autor, hacer un mejor trabajo para tratar de que nos reconozcan afuera del país y adentro. Me parece que es una discusión bizantina.

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